Según los últimos datos del Ministerio de Educación, Cultura y Deporte, el 36,9% de los centros públicos disponen de servicio de transporte escolar, porcentaje que se sitúa en el 18,5% y el 9,3% en el caso de los concertados y privados, respectivamente, durante el curso 2013/2014.

Esto supone que, de las cerca de 50.300 instituciones educativas del país que imparten Educación Infantil, Primaria, Secundaria, Bachillerato, FP y Educación Especial, más de 11.500 ofrecen a sus alumnos la posibilidad de acudir al centro o regresar a sus domicilios en autobús escolar.

Ideas para mejorar la gestión escolar en el transporte de alumnos

Dado el alto número de estudiantes y familias que se benefician de este servicio, los equipos directivos de estas instituciones tienen en sus manos un servicio que puede suponer una gran oportunidad para captar y fidelizar alumnos a través de una buena gestión escolar del transporte. Un funcionamiento puntual, organizado y que ofrezca comunicación constante con las familias es un buen reclamo a la hora de atraer o fidelizar alumnos.

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4 formas de mejorar la gestión escolar del transporte

Pero, ¿cómo el equipo directivo puede mejorar la gestión del servicio de transporte de alumnos? Como en otros aspectos, las nuevas tecnologías son la clave para la mejora de este servicio:

  • Optimización de las rutas. Hasta hace unos años, la organización del itinerario del transporte escolar se realizaba de forma manual, diseñando la ruta y las paradas y asignándolas a los diferentes usuarios. Sin embargo, en la actualidad existen programas informáticos que elaboran el mejor recorrido y las paradas óptimas según la dirección de los beneficiarios. Del mismo modo que ocurre con los GPS, estos softwares permiten la personalización de la ruta en función de los intereses del centro, generando una gestión escolar del transporte optimizada: vías más seguras en lugar de las más rápidas, carreteras sin retenciones para evitar que los estudiantes lleguen tarde, o reformulación del itinerario en caso de cierres al tráfico por obras o accidentes.
  • Geolocalización del autobús. Gracias a la instalación de dispositivos GPS en los vehículos, el equipo directivo puede conocer en todo momento dónde se encuentra el autobús. Además de su impacto a nivel de seguridad, la monitorización de los movimientos de los autocares permite al centro desarrollar una mejor gestión escolar sobre tiempos, gasto en gasolina o incidencias.
  • Información en tiempo real. Otra de las aplicaciones desarrolladas en relación a la gestión escolar del transporte de alumnos es la que permite conocer a las familias dónde se encuentra el vehículo, si va a sufrir retrasos o la hora de llegada o recogida de sus hijos en la parada. Con una notificación a su teléfono móvil, las familias sabrán que el autobús está llegando a la parada, permitiéndole gestionar su tiempo de forma más eficiente, algo muy valorado en la actualidad dadas las apretadas agendas de los progenitores.
  • Mejora de la seguridad. ¿Respeta el chófer los límites de velocidad? ¿Realiza correctamente los stops o cedas el paso? ¿Hace caso a las distintas señales de tráfico? La tecnología también permite al centro asegurarse de que la seguridad de sus alumnos es máxima cuando utilizan el servicio, gracias a los sistemas de seguimiento.
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